1 de abril de 2016

Contrapieza al 11611.

How do I explain him to anyone?
Do I tell them about
how his name brought ease to my heart?
Or how his smile was pure light?

No.
That would never
be enough.

He saved my life.
Not forever, not for good—
probably just temporarily.
But he did save my life,
and therefore the me that is me
right now
is to a degree
his.

*

They say new beginnings
are often disguised as painful endings.

I guess it is true,
for my heart is still
beating and pumping this blood
through my scarred snowy wrists.

I saved my life
and regained myself from your
neglecting hands
and let you walk away
without such a burden.

I saved my life.

I guess they are true—
those words they say about
painful endings
and new beginnings.

17 de enero de 2016

Las muertes lentas.

En las rugosas páginas de un marinero —creo— leí sobre la muerte de los grandes imperios, que es tarda como el más lento marchitar de las flores sanguinolentas; decía el marino que a los humanos, en cambio, nos es dado morir en un suspiro que es apenas una brisa para el musgo sobre los capiteles semisepultados en el lodo del tiempo. Supongo que lo que quiero decir, insomne, es que nuestra amistad era más una civilización que un ente antropológico y dual, acaso haya expirado ya al fin su último aliento y no siga temblando, desnuda en el frío. Lo ignoro. Me negué a contemplar la devastación, la muerte, de aquello que creamos o que alguna divinidad quiso crear entre nosotros. Aún hoy hay veces que parece que tu alma trata de susurrarme un mensaje, me llama por teléfono y me desea afectuosa felicidad, pero el lenguaje de nuestra civilización se ha perdido y ya nadie lo traduce.

Ni siquiera yo.